sábado, 12 de diciembre de 2009

Torbellino de Sentimientos


   Nunca nos paramos a pensar en ellos a pesar de que siempre estén con nosotros, por eso pienso que es bueno dedicarles un pensamiento de vez en cuando.
   La gente suele clasificar sus sentimientos en positivos y negativos. Siendo, por ejemplo, los positivos la alegría o el amor, y los negativos la tristeza o el odio.
   Dada esta clasificación, parece que los únicos sentimientos por los que nos apetece pasar son los buenos; Sin embargo, ¿por qué no sentir de vez en cuando alguno malo? Esto puede parecer absurdo e ilógico, pero de vez n cuando es sano pasar por un momento triste,o no tan feliz. Toda esta historia viene porque por unas y otras circunstancias de la vida. Me he tenido que enfadar, gritar, o, incluso, poner malas caras. Y cuando venía alguna amiga para animarme o darme su apoyo, diciéndome “Vá Alba, ¡no te enfades!”, me quedaba con ganas de decirle: “¿Y qué pasa si quiero enfadarme? ¿Y gritar? ¿Y llorar? ”
   Creo que todos los sentimientos son buenos. Obviamente, siempre es mejor que abunden más los buenos que los malos, pero aún así, apetece saltarse estas reglas.
Si no existiese la tristeza, jamás podríamos saber cuándo somos felices.
   Cuando las obras de vuestra ciudad casi os impidan sacar el coche o llegar cómodamente a vuestra casa, simplemente gritad, y cuando os digan “tranquilo, tranquila" No hagáis ni puto caso. Veréis qué bien.

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